La nueva era de la inversión
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Estimada lectora, estimado lector,
Durante años, la narrativa dominante en macroeconomía giró en torno a la “estancación secular”: un mundo rico en ideas pero pobre en inversión. La innovación se aceleraba, pero la inversión en capital quedaba rezagada, lo que resultaba en un crecimiento de la productividad anémico e incluso decreciente en algunas regiones. Ese fue el paradigma que definió la era posterior a la crisis financiera global.
Sin embargo, hoy la narrativa ha cambiado. Estamos presenciando una aceleración del gasto global en capital (CapEx), reavivando las expectativas de un resurgimiento sostenido de la productividad.
¿Qué explica este giro? La respuesta reside en la confluencia de fuerzas poderosas que están transformando los incentivos corporativos.
En primer lugar, la frontera tecnológica, especialmente la inteligencia artificial (IA), está revolucionando la economía de la inversión. La IA no solo aporta avances en automatización, sino también nuevas vías para el desarrollo de productos y modelos de negocio. Muchas empresas aprovechan esta oportunidad para replantear sus procesos. Los retornos esperados de la inversión en infraestructura digital, ecosistemas de datos y capacidad de cómputo han aumentado significativamente. En este entorno, posponer la inversión implica riesgo de obsolescencia.
En segundo lugar, el panorama geopolítico ha modificado la toma de decisiones corporativas. Desde la pandemia de COVID-19, las empresas han enfrentado shocks recurrentes: interrupciones en las cadenas de suministro, fricciones comerciales y el uso creciente de herramientas económicas como instrumentos de influencia geopolítica. El resultado es un enfoque reforzado en la resiliencia y la autonomía estratégica. La eficiencia, perseguida durante años mediante la optimización global, ahora se equilibra con la seguridad de suministro y la continuidad operativa. Este cambio es intrínsecamente intensivo en CapEx, ya que requiere relocalización, duplicación de líneas de producción e inversión en redes logísticas y de abastecimiento alternativas.
Nuestro artículo Focus (página 8) ilustra esta dinámica a través de la respuesta de la industria naviera al episodio de Ormuz. Las vulnerabilidades en los puntos críticos ya no pueden tratarse como riesgos marginales. Requieren mitigación proactiva mediante inversión en infraestructura y diversificación estratégica.
La financiación de esta ola de CapEx es otra dimensión crítica. Como se explora en nuestras Perspectivas del Mercado (página 10), cada vez más empresas recurren a los mercados de capital en lugar de depender de flujos de caja o deuda. Esta tendencia refleja la magnitud de las necesidades de inversión.
Simultáneamente, los bancos centrales siguen siendo una fuerza estabilizadora. Sus acciones desde 2022 han demostrado un compromiso claro con la estabilidad de precios y la independencia institucional. Ante el resurgimiento de presiones inflacionarias este año, han manifestado su disposición a actuar con decisión. En nuestra opinión, esta credibilidad ancla las expectativas de inflación y ayuda a contener el riesgo de que el actual auge inversor se traduzca en presiones sostenidas sobre los precios.
En conjunto, estos elementos apuntan a un cambio estructural más que a un repunte cíclico. La alineación de oportunidad tecnológica, necesidad geopolítica y adaptabilidad financiera está impulsando un ciclo de CapEx amplio y duradero. A diferencia de décadas anteriores, la inversión ya no está limitada por falta de demanda o confianza; está impulsada por la imperativa de adaptación.
Nuestra estrategia de inversión refleja esta nueva realidad. Mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable, ya que las empresas posicionadas para beneficiarse de esta ola de CapEx (y desplegarla eficazmente) probablemente generarán retornos superiores. Al mismo tiempo, la complejidad del entorno exige una diversificación robusta entre sectores y geografías.
Tras años de incertidumbre, la economía global parece haber redescubierto el poder de la inversión. Si se sostiene, este ciclo de CapEx podría marcar el inicio de una nueva era de crecimiento de la productividad, y el fin decisivo de la narrativa de estancamiento que parecía tan arraigada.
Esperamos que la lectura de la publicación de este mes le resulte agradable y esclarecedora.
Monthly House View, 01.07.2026. - Excerpt of the Editorial
30 junio 2026
